Historias de miedo

Os imagináis que agobiados por las penurias económicas, padre e hijo deciden suicidarse.
Os imagináis que subiendo una escalera por la noche, os dais cuenta que las escaleras no tienen limite.

Os imagináis que agobiados por las penurias económicas, padre e hijo deciden suicidarse.
Os imagináis que subiendo una escalera por la noche, os dais cuenta que las escaleras no tienen limite.
Una vez, en la familia de Lorena ya había ocurrido que a sus hermanas les habían acariciado el pelo, la espalda o incluso empujado... La noche en que le ocurrió a Lorena este breve episodio dormía sola.
¡Me encanta el verano! Siempre voy al pueblo de mi padre y me junto con otros chavales que tampoco viven allí pero que vuelven todos los años. Pasamos los días en la piscina y las noches bebiendo y riendo. Solemos estar bebiendo y fumando todos los amigos en un claro que hay en un pinar cerca del pueblo.
Estaba yo en la Laboral y corría el año 1996 cuando cuatro chavales y yo decidimos pasar de Lengua y dar una vuelta por los sótanos de la Laboral.